Si bien estos son los enfoques teóricos que han marcado el desarrollo de la psicología, no todos
ellos son aplicados en la actualidad como enfoque organizativo para analizar, comprender e
intervenir sobre la realidad. Los enfoques que hoy en día se utilizan son:
a) El modelo psicoanalítico. Los seguidores de este modelo comprenden los problemas o las
temáticas desde la teoría de Sigmund Freud, considerando básicamente el funcionamiento del
aparato psíquico, es decir, la existencia de una estructura conformada por el inconsciente, el
preconsciente y la conciencia. Desde este modelo, los conflictos se forman por una lucha entre las
tres estructuras y se van desarrollando desde la infancia.
b) El modelo conductista. Este modelo surge de la teoría conductista y tiene una fuerte base en la
fisiología. Plantea un esquema explicativo de la conducta muy básico, ya que en esencia la
conducta o respuesta que emite el sujeto, se puede entender como el efecto que produce un
estímulo (E – R) y sus variaciones pueden generarse y predecirse a partir de las leyes del
aprendizaje, según lo cual, una conducta alterada puede ser explicada como un proceso de
aprendizaje inadecuado y puede ser también resuelto por otro proceso de aprendizaje.
c) El modelo cognitivo. Según este modelo, la conducta es mucho más que el resultado de un
estímulo externo. Para los psicólogos cognitivos los procesos mentales que utiliza la persona, son
los que determinan sus conductas; según esta misma lógica, algunos trastornos son el resultado de
pensamientos irracionales o de procesos cognitivos inadecuados, los mismos que al ser
organizados o reestructurados pueden solucionar el problema.
En la actualidad, bajo la consideración de que algunas conductas interfieren en las cogniciones y
que algunas cogniciones afectan a las conductas, se han conseguido muy buenos resultados a nivel
terapéutico uniendo el modelo conductista con el modelo cognitivo, formándose así el modelo
cognitivo – conductual.
d) El modelo humanista. Desde este modelo, se da fundamental consideración a las cualidades del
ser humano y la capacidad que éste tiene para ejercer control sobre sus procesos, incluyendo
conducta, decisión, voluntad, etc. y resolver así sus conflictos. Si bien este modelo es considerado
como un modelo independiente de los demás, es muy común encontrar en seguidores de otros
modelos su visión del ser humano, es decir una base humanista en la consideración de los
problemas que tratan o analizan.
Actualmente la tendencia consiste en sostener una visión práctica en cuanto a los resultados que
ofrezca una intervención, por ello se van abriendo nuevas corrientes que más que plantear nuevos
objetos de estudio, proponen intervenciones rápidas y efectivas asociando lo mejor de los
modelos vigentes. Surgen así modelos como el sistémico (sostienen la idea de que los problemas
no son de una parte asilada o de un individuo sólo, sino del sistema al que pertenece) y el
integrativo (modelo que sostiene que una intervención eficaz implica integrar lo mejor de cada
modelo, a fin de dar una mejor respuesta a la problemática analizada).
No hay comentarios:
Publicar un comentario