miércoles, 30 de abril de 2014

SUBJETIVISMO Y RELATIVISMO: REPRESENTANTES EN LA ANTIGÜEDAD

Protágoras, su Pensamiento.- 

Toda la filosofía de Protágoras está basada en una concepción heraclitiana de la realidad, del ser. "De Heráclito y Anaxágoras toma la idea de que las cualidades contrarias están simultáneamente presentes en todas las cosas." Al presentarse la realidad como algo en constante cambio, tanto el sujeto como el objeto, es lógico que no pueda admitirse nada inmutable, universal y necesario. "La sensación es la única forma admitida por Protágoras, se transforma constantemente en función, ya del objeto sentido, ya de las mismas disposiciones del sujeto sentiente." En esta tesis está encerrada en un modo potencial la totalidad de su doctrina. "La materia, es decir, el ser, es percibido por los sujetos cognoscentes. Según sus diferencias individuales, a distintas disposiciones del sujeto, corresponderán distintas representaciones del objeto, y estas disposiciones se puede decir que nunca son idénticas." Esta concepción de la realidad y del conocimiento servirá de base para la famosa teoría de que el ser es fluyente; el alma no es otra cosa que sensaciones que, por su naturaleza y pluralidad de disposiciones naturales dadas en cada hombre, son fluyentes. Por eso: "El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, y de las que no son en cuanto que no son". Este aforismo nos da a entender que: "el conocimiento no puede ser universal y necesario para cada uno y todos los hombres, sino individualizado en cada uno de ellos sin que pueda haber ninguna comunidad cognoscitiva." También expresa este aforismo un relativismo absoluto.

martes, 29 de abril de 2014

SUBJETIVISMO Y RELATIVISMO:

Subjetivismo es: "Toda teoría del conocimiento donde el carácter de verdad se hace dependiente en una forma o, en otra, de la constitución del sujeto que conoce. Toda teoría que pueda afirmar que lo que es verdad para un sujeto puede no serlo para otro." El subjetivismo en general es la reducción de toda verdad y moralidad a la individualidad psíquica del sujeto particular, siempre variable e imposible de trascender, sin posibilidad alguna de validez de una verdad absoluta universal. El subjetivismo limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. El relativismo, se asemeja mucho al escepticismo, pues tampoco admite ninguna verdad absoluta, que tenga validez universal: "Pero mientras el subjetivismo hace depender el conocimiento humano de factores que residen en el sujeto cognoscente, el relativismo subraya la dependencia de factores externos. Como tales considera la influencia del medio, del espíritu, el tiempo, la pertenencia a un determinado círculo cultural y los factores determinantes contenidos en él." Esta doctrina filosófica, al igual que el escepticismo, aparece en la antigüedad. El subjetivismo se origina en el siglo V a.C.: "Para el griego, la patria constituía una necesidad absoluta, sin la cual no podía vivir. Los sofistas, los maestros de la sabiduría, fueron los primeros que aportaron la reflexión subjetiva y la nueva doctrina, en la que cada cual ha de obrar según su propia convicción." La reflexión sobre la naturaleza había llegado a un callejón sin salida, y no es extraño que el hombre volviera la vista hacia sí mismo, para preguntarse sobre el sentido de su propia vida, abandonando provisionalmente la consideración de la naturaleza.

lunes, 28 de abril de 2014

Parménides, su Pensamiento.-

Para Parménides no hay un devenir, sino un ser, y este ser es compacto, es uno y todo. Sostiene la unidad del cosmos de una manera extrema, sin cambio, sin movimiento, en prefecto reposo, se coloca de un modo consciente en el pensamiento como vía única hacia la verdad. En su poema enfatiza sobre el peligro de caer en las vías de la experiencia sensible. La distinción entre conocimiento sensible y conocimiento intelectual es lo que goza de aceptación en todo decurso de la historia de la filosofía. Toda forma de racionalismo caminará por las vías descubiertas por Parménides.

domingo, 27 de abril de 2014

Heráclito, su Pensamiento.-

"Todo fluye", es el principio. Nada permanece en un ser: "No puede uno bañarse dos veces en un mismo río", las aguas han pasado, otras hay en lugar de las primeras y aun nosotros mismos somos ya otros. Para Heráclito, el arjé no sería ni el agua ni el ápeiron, sino el devenir: "Ningún ser humano ni divino ha hecho este mundo, sino que siempre fue, es y será eternamente fuego vivo que se enciende según medida y según medida se apaga".El fuego es para Heráclito no una determinada substancia corpórea, sino un símbolo de la eterna inquietud del devenir con sus incesantes subidas y bajadas. El devenir es una cierta tensión entre los contrarios, y esa tensión es la que pone en curso el movimiento. Este devenir es una sintética pervivencia de los contrarios: "no comprenden cómo lo discorde no obstante, concuerda. Es una armónica junto a opuestos como el arco y la lira." La oposición para Heráclito es algo fecundo, lleno de vida y de fuerza creadora, y en este sentido se ha de entender su aforismo: "La guerra es padre de todas las cosas, es de todas las cosas rey."

sábado, 26 de abril de 2014

Pitágoras, su Pensamiento.-

Pitágoras de movió en la dirección del dualismo órfico, de los cuales tomó la doctrina de la transmigración de las almas. Por lo cual dice que el alma procede de otro mundo, se ha manchado con el pecado y ha de llevar ahora, encadenada al cuerpo, una vida de expiación, hasta que logre verse libre del cuerpo. Dice que el número es el principio (arjé) de todas las cosas. Con ello se pone el principio de los seres, no en la materia, como hasta ahora, sino en la forma. El número es lo que da forma, lo que hace de lo indeterminado algo determinado. Este descubrimiento del número ha sido muy productivo para el desarrollo de las modernas ciencias de la naturaleza, que viven cada vez más del número. Por lo tanto, siguiendo con la concepción pitagórica, las relaciones de los cuerpos del universo se expresan a través de números y se manifiestan ordenadas y proporcionadas. Él pone el fundamento del número en la forma y en su naturaleza. Pitágoras, además, plantea la teoría de la eterna marcha circular de todas las cosas, que tuvo su expresión culminante en la idea del cosmos. En el gran año cósmico se nos revela esa idea de armonía. Así, el proceso cósmico no es una marcha rectilínea, sino que se desarrolla en grandes ciclos: estrellas y sistemas cósmicos vuelven siempre a su sitio y el reloj del mundo torna a recorrer el mismo camino de eternidad en eternidad. Decía: "yo me volveré a encontrar ante vosotros con mi cayado."

viernes, 25 de abril de 2014

Anaxímenes, su Pensamiento.

Anaxímenes concibe el cosmos como un animal viviente, dotado de respiración, dentro del "Pneuma" infinito que lo envuelve todo. De ahí proviene probablemente su concepto de que el aire es el principio primordial de todas las cosas. Así como nuestra alma, siendo aire, nos mantiene unidos, así también el aliento y el aire circundan todo el cosmos. Pero no se trata del aire atmosférico, sino de un "protoelemento eterno", divino, viviente, ilimitado, sutil, movilísimo, casi incorpóreo, que es principio del movimiento y de la vida de todas las cosas.Es claro pues, que su principio es el aire, del cual por condensación y rarefacción ha salido todo. El aire enrarecido se torna fuego; condensado, viento, después nubes; luego, aún mas condensado agua, tierra, piedra y de ahí todo lo demás. El aire aparece aquí como algo vivo y divino en la misma línea de Tales y Anaximandro. Finalmente, para Anaxímenes, las cosas provienen del aire infinito y todas retornan a él.

jueves, 24 de abril de 2014

Anaximandro, su Pensamiento.

Aborda el problema de la naturaleza en el mismo sentido que Tales. "No se pregunta qué son las cosas, sino de dónde proceden, de qué están hechas y cómo se hacen." El primer principio según Anaximandro es el "Ápeiron", lo indeterminado, ilimitado, lo indefinido. No es una finitud en abstracto, sino una materia primordial, inmutable, incorruptible generadora de todos los seres y a la cual todos retornan: "Viene a ser una especie de nebulosa, o materia plástica proteiforme, equivalente a caos de las antiguas cosmogonías, que no es ni agua, ni tierra, ni aire, ni fuego, sino anterior a todas las determinaciones y a todos los contrarios." Aristóteles la interpreta como una mezcla confusa de elementos, los cuales se van separando después por el movimiento. Considera que: "El ápeiron queda fuera del cielo, envuelve, contiene, y gobierna todas las cosas." Para explicar la formación de las cosas enseña un proceso de separación de contrarios. El interior de la masa confusa es agitado por un movimiento eterno, creando remolinos, originando así separación de cada una de las cuales se forman otros mundos. "Con esta contraposición entre los cosmos limitados y el ápeiron limitado, queda definida la oposición fundamental entre "finitud" e "infinitud" o limitado que recogerán los posteriores presocráticos." Anaximandro "creyó que las cosas no nacían de una sola sustancia, como Tales del agua, sino cada una de sus propios principios particulares. Creyó que estos principios de las cosas singulares eran infinitos y que daban origen a mundos innumerables y a cuantas cosas en ellos nacen, y sostuvo que estos mundos se disuelven y nacen otra vez, según la edad a la que cada uno es capaz de sobrevivir."